
Uruapan, Michoacá. “Aunque nos cueste la vida”, así decía Carlos Manzo, alcalde de Uruapán, tras suplicar la ayuda de Claudia Sheibaum para apoyarlo en temas de seguridad y acabar con el narcotráfico y las palabras se cumplieron al ser asesinado y la ayuda, nunca llegó. Carlos cargaba a un niño, mientras disfrutaba del evento, cuando fue atacado a balazos.
El edil l fue atacado alrededor de las 8 de la noche, frente al templo de La Inmaculada, donde había niños,m ancianos, familias completas, disfrutando del encendido de velas, el espectáculo cultural y demás actividades programadas, cuando dos sicarios se acercaron a él y le dispararon de frente; los primeros auxilios entraron, le dieron RCP y se lo llevaron de emergencia al hospital, pero falleció en el camino.
En una entrevista, dijo que no quería ser uno de los alcaldes de la lista de ejecutados, sin embargo no lo logró.

