En los Grupos Parlamentarios del PAN, PRI, PVEM y Morena tienen una tarea: poder cerrar filas en torno a la venidera elección de 2027.
Morena y PAN se dedican a debatir entre sí a la par de sus confrontaciones internas; Verde y PRI se mueven de manera práctica a favor de uno y otro grupo, pero con sus propias confrontaciones internas.
El PAN es por el momento el más disminuido: la oposición morenista tiene la presidencia de la Junta de Coordinación Política y la de pleno del Congreso, claves para la exigencia de la Suprema Corte de Justicia para aprobar la despenalización del aborto.
Con Susana Bermúdez como ariete y Jorge Espadas como estrategia, la mayoría panista tiene un grupo que se aferra a la ideología conservadora y peleará hasta el final contra la disposición de la corte. Mientras tanto, se confrontan con el menos conservador y por el momento siguen dominando. Aldo Márquez se fue y dejó a su suplente y Erandi Bermúdez y Juan Carlos Romero Hicks asumen posturas de autocrítica en el partido. La bancada panista se desgasta ante el eterno debate con la 4T y sus visiones internas diferentes: Espadas de línea dura conservadora, Erandi y Juan Carlos de apertura y diálogo con Morena, más cercanos a la línea de la gobernadora Libia Dennise García Muñoz Ledo.
En el caso de Morena, la confrontación surgió con los cambios internos realizados a finales del año pasado. El grupo ebrardista, encabezado por David Martínez y Miriam Reyes Carmona, se impuso al del expriismo de Ricardo Ferro y Antonio Chaurand. Más radical el primero, más negociador el segundo. En esa confrontación hubo un daño colateral: la diputada María Eugenia García Oliveros, que dejaron fuera la comisión que presidía y tiene como única aliada a Maribel Aguilar, también inconforme por los cambios en las comisiones. Son dos grupos -que a veces se convierten en tres- que le restan seriedad a las declaraciones públicas de que ahora serán gobierno estatal.
Ambos grupos morenistas se distribuyeron espacios: Ferro en la Junta de Gobierno y Coordinación Política. Martha Edith Moreno Valencia, cercana a Martínez Mendizábal, tiene la presidencia del pleno.
El Partido Revolucionario Institucional también tiene dos flancos: Alejandro Arias y Ruth Tiscareño, por un lado, y Rocío Cervantes Barba, quien ha sido más cercana que ellos a la mayoría panista.
El Partido Verde Ecologista de México tiene dos curules: Sergio Contreras, que a veces juega con Morena y otras con el panismo cercano a la gobernadora, y Luz Itzel Mendo, que está del lado conservador panista.
El único grupo parlamentario que ha mostrado cohesión es el de Movimiento Ciudadano. La diputada del PT ya se alineó con Morena, en especial el grupo apadrinado por Marcelo Ebrard, y la del PRD es en realidad panista, vinculada con el grupo de Espadas.
Vienen la reforma electoral y luego las candidaturas. Ahí se verá si hacen de lado las diferencias o se acaban de separar.

