
Ramiro Zaragoza a través de su clan, es decir, su hermano Javier Zaragoza, su hijo Aaron Alejandro, su sobrino Hugo Zaragoza y otros familiares han tratado ser los nuevos virreyes, sólo porque se dicen ser de MORENA
El síndico de Pénjamo, Ramiro Zaragoza Ramírez de la llamada Cuarta Transformación: MORENA, se ha convertido en el “peor enemigo” no sólo de la alcaldesa Yozajamby Molina Balver, sino de los propios morenistas, al grado que él podría ser el culpable de echar abajo, un proyecto que tanto costo.
Con visibles muestra de grandeza, al decir, que él si es de la izquierda, ha dejado de lado los propios valores de no robar, no mentir y no traicionar, porque, aunque diga que su hermano Javier Zaragoza tiene todo el derecho de haberse candidateado como delegado de Santa Ana Apacueco, la otra realidad es que se trata de nepotismo, cacicazgo y poder de una sola familia.

No traicionar, es lo que Ramiro Zaragoza ha hecho un día si y el otro también, porque aparte de hablar mal de la que lo invitó a formar parte del equipo, se ha pasado traicionando la confianza de todos los que integran la administración que conforma.
Y es que a través de su sobrino Hugo Zaragoza, ha filtrado todo tipo de información y señalamientos como si fuera una guerra descomunal entre opositores, pero se trata del mismo partido, bueno, es la misma casa.
En el caso de Hugo Zaragoza, que de un momento a otro salto de ser un empleado en varios lugares de los que “fue despedido”, ahora se ha convertido en un pseudo periodista o comunicador, que ni es periodista, ni tampoco comunicador, porque “ni estudios tiene en el área”.
Ramiro Zaragoza en caso de seguir queriendo tener la razón en todo, porque así se maneja (todos los que opinen en su contra están mal), desde que se convirtió en el López Obrador de Pénjamo y en el Noroña de Santa Ana Pacueco el peor error es hablar mal de la familia, aunque provengan de otro color.

